domingo, marzo 13, 2011

Instantes


Cada día tengo más claro que lo que contará al final de nuestros días serán las intensidades de los momentos y emociones vividas, será lo que llevaremos en nuestros bolsillos al cruzar el río del olvido, el resto se sumergirá entre sus aguas.

Y cruzado el río se fusionarán con nuestra luz interior, serán parte de nosotros en nuestro siguiente camino, porque es lo que alimenta nuestras almas aquí, ahora, siempre, eternamente.

Es por eso que cuando una sesanción, imagen, sentimiento o momento…me sacude hasta el último rincón de mi alma…doy gracias, aunque duela, porque mi luz se hace más intensa, y me hace ver con más claridad que es lo que se mueve dentro de mí y hacia dónde se dirigen mis pies.

Esa sonrisa, esa confidencia, esa puesta de sol, ese paseo, esa mirada, ese café, ese miedo, esa caída, ese adiós en silencio, ese encuentro casual, esa escapada, esa canción en el muelle, aquel concierto, ese baño en la playa hasta el anochecer, ese no te quiero querer, ese viaje en tren escuchando a Paul Weller, esas conversaciones en silecio, aquel 10 de marzo, este 10 de marzo, ver tu reflejo fuera de un espejo, esa playa desierta, ese abrazo, este sueño, sentir que se hará realidad…

Gracias